Gracias a Neruda y su mágica confesión...
Oigo mis latidos a través de su melodía en Sol menor, es un concierto para piano. Admiro a la cultura europea y tal vez un poco más. A la merced de un viaje anhelado, rebosan mis pensamientos vagos todo el día. Será la apreciación y afinidad la que me conectan a ese fatídico sueño de media población que no valora lo suficiente. Podría cerrar mis ojos, Preguntar la hora a un hombre inglés en tierra parisina bajo la incesante presencia de los árboles que protegen a sus sombrías criaturas. Tal vez sería un 15 de Mayo, no me cautiva su origen pero sí su forma de mirarme. Me conmueve y me hace sonrojar, parece ser que me ha visto en algún rostro proveniente de américa del Sur, que pasó por su lado en épocas de verano. Le diría que tal vez sería mi alma que viajó primero que mi cuerpo. No habría manera de sentir lo mismo dos veces, pero acepté su paseo gratuito por aquél Boulevard. Más que un típico encuentro desaforado de un par de extraños, hubo una larga charla dónde el...