Una salida al Puracé

He llegado de viaje, no deberia distraerme tanto pero debo concentrarme en el trabajo de grado ahora más que nunca que se acerca el fin del paro. Debo decir que me siento feliz de haber visto tan impresionante paisaje a medida que iba subiendo ese volcán. Pero lo que no me explico es porque no lograba olvidar por completo su imagen, si sabía que estaba con otra pero porque no logro sacar de mi cabeza pensar que tanto le hubiese gustado subir conmigo a pesar de cualquier cosa. Me sentía desdichada de haberlo imaginado, cuando sabia que había estado en lugares semejantes pero solo. No lloraría más, pero es una nostalgia que al ver otra pareja me lo trae al pensamiento cuando me besaba. Es eso, no más. Sin importar quien es ahora. Sólo que es excitante hacer eso, besar en un lugar tan placentero que no es el precisamente el cuerpo es besar el alma en otros paisajes, en otros contextos y con tantos sabores y extrañé uno de esos besos en el frio más impresionante, en la altitud de 4.600 metros sobre el nivel del mar pero no fue necesario tan solo fue un pensamiento vago. Porque será que pienso que lo volveré a ver, cuando no es así, cuando ya le di la orden a mi vida de sacarlo. Realmente entiendo dentro de mi que hubiera sido un excelente compañero de viaje pero no es asi, y es asi como he aprendido a valorarme más a mi misma y a entender que lo que me llevo de cada persona es el aprendizaje. No quiero extrañar a nadie, porque no lo merece. Tenía que escribir esto, aunque no fuera tan importante. Sólo que a ratos creía que lo veía subiendo mientras se lavaba con pañitos húmedos en alguna selva colombiana. Eso fue lo que me quedó de sus viajes, o de lo poco que me contó. Cuando hable con un amigo hoy me decía que no sabia porque viajar era tan placentero y también lo he descubierto por mi cuenta, pero cuando lo traslado hacia él; quisiera entender que porque es para él su vía de escape, porque no fui tan importante como sus viajes, tal vez es cierto que las personas pasan y los viajes quedan en la memoria pero me duele un poco creer que ... no entiendo porque estoy tan resentida con el, por el hecho de que viaje toda su vida.
Somos nómadas por naturaleza y lo entiendo, lo entiendo porque también lo veo a si pero es tan frustrante enamorarse de un viajero perdido que sólo sabe conquistar un corazón por cada ciudad.
No tiene sentido dar más importancia a un tema casi muerto, el viaje fue algo totalmente independiente de su ser, fue algo que quería vivir yo y lo logré. Sólo que a veces no puedes dejar de recordar.


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