La arquitectura en la noche...
Analizando el panorama, y mirando que tanto puede llegar afectar una persona en la vida de otro, me doy cuenta que los excesos son malos, como siempre se ha planteado. Hay discursos, escritos y textos que sólo hablan de lo mismo, pero para mi la escritura es una dulce expresión, suelo contar cosas que no sé como explicar y eso me gusta. Una forma de entender la arquitectura es por medio de la escritura por que así mismo confirmamos que todo entra por los ojos. Ayer quería escribir pero esos pensamientos son como bumerán que van y vuelven. Pero hay veces que demoran en regresar, y es ahí que cuando aparecen, es porque estoy aquí sentada para no dejarlo ir otra vez.
Más que la arquitectura y toda la estética en su máxima expresión, es cómo se entra en las vidas sin tener culpa propia. Se deja ver en momentos de soledad y meditación. Siempre he tenido una repercusión con los sentimientos y la arquitectura. Es una relación que no puede faltar, porque todo sucede en un lugar, y es allí cuando los recuerdos son fotos de aquel momento que no volverá. Siempre se ha visto una imagen llena o vacía, según el estado de ánimo.
Lo que no entiendo es que en estos textos la arquitectura no tiene nada que ver, de hecho cualquier filosofo o quien se considere un pensador de la vida, puede ser mas que arquitecto. Ser una persona integral, que tal vez vive un collage de experiencias que son irrepetibles. Una perspectiva, muchos puntos de vista, emociones, arte, pensamientos o personas.
Yo no venía a dar un discurso, es sólo una excusa para hablar de mi, y lo acepto. Hay un desorden emocional que debería aclarar, y es cosa de mujeres. Antes de cualquier opinión sólo quiero decir que tengo un trabajo por hacer y este texto debe ser tomado como un lento desahogo, es decir, como si el lector fuese el amigo que escuchara mis problemas. Estando en la universidad, empiezan a suceder cosas que antes era difícil que ocurrieran, porque aquí es complicado decir cuanto significa una mirada. Ésta, claramente, puede tener distintas intenciones, lo cual todas se mal interpretan. Lo digo porque, los hombres tienden a confundirse, tal vez puede que yo sea permisiva y todos piensen que me gustan. Pero no es así. Lo que pasa es que nosotras las mujeres o al menos yo, sentimos que necesitamos ser halagadas y observadas, así las miradas sean coquetas y picaronas. Ahí es donde entra la cuestión social y el chisme. Si, el chisme. Cómo el que se venía formando entre mis compañeros, porque yo estaba de mucha compañía con otro compañero y yo insistía que era por los trabajos, pero eso se tornó molesto y francamente, ni volvimos hablar. Porque me aburrí, si algunos me lincharan, pero no tengo la culpa, en serio, por eso digo que yo dejo que las cosas pasen y no les pongo limite. Esta otra palabra, suele salir también en mi vida como un traicionera y mentirosa, pues solo la practico cuando me da la gana.
Si, esas miradas coquetas, confunden, y no nombraré a nadie, pero tal vez les coloque otro nombre, o sean parte de una metáfora. Hay varios, que es donde aparece el lío emocional, necesito poner límites en mi vida y a los demás, pero acepto sin que me juzguen, que hay actitudes que a uno le hacen sentir bien. Sí, la intimidad y otros momentos de soledad con ciertas personas son interesantes porque entran estas emociones locas y furtivas, que odio pero son muy apetecidas por el deseo. Tampoco hablo del sexo, no quiero llegar allá todavía, pero hay momentos que se desean personas en un espacio más íntimo. Si, hoy me pasó, con Pepito, sé que es guapo y que. Ahí moriría todo, pero no. Es una larga y precisa historia. Ni si quiera es aventura.
Analizando el panorama, y mirando que tanto puede llegar afectar una persona en la vida de otro, me doy cuenta que los excesos son malos, como siempre se ha planteado. Hay discursos, escritos y textos que sólo hablan de lo mismo, pero para mi la escritura es una dulce expresión, suelo contar cosas que no sé como explicar y eso me gusta. Una forma de entender la arquitectura es por medio de la escritura por que así mismo confirmamos que todo entra por los ojos. Ayer quería escribir pero esos pensamientos son como bumerán que van y vuelven. Pero hay veces que demoran en regresar, y es ahí que cuando aparecen, es porque estoy aquí sentada para no dejarlo ir otra vez.
Más que la arquitectura y toda la estética en su máxima expresión, es cómo se entra en las vidas sin tener culpa propia. Se deja ver en momentos de soledad y meditación. Siempre he tenido una repercusión con los sentimientos y la arquitectura. Es una relación que no puede faltar, porque todo sucede en un lugar, y es allí cuando los recuerdos son fotos de aquel momento que no volverá. Siempre se ha visto una imagen llena o vacía, según el estado de ánimo.
Lo que no entiendo es que en estos textos la arquitectura no tiene nada que ver, de hecho cualquier filosofo o quien se considere un pensador de la vida, puede ser mas que arquitecto. Ser una persona integral, que tal vez vive un collage de experiencias que son irrepetibles. Una perspectiva, muchos puntos de vista, emociones, arte, pensamientos o personas.
Yo no venía a dar un discurso, es sólo una excusa para hablar de mi, y lo acepto. Hay un desorden emocional que debería aclarar, y es cosa de mujeres. Antes de cualquier opinión sólo quiero decir que tengo un trabajo por hacer y este texto debe ser tomado como un lento desahogo, es decir, como si el lector fuese el amigo que escuchara mis problemas. Estando en la universidad, empiezan a suceder cosas que antes era difícil que ocurrieran, porque aquí es complicado decir cuanto significa una mirada. Ésta, claramente, puede tener distintas intenciones, lo cual todas se mal interpretan. Lo digo porque, los hombres tienden a confundirse, tal vez puede que yo sea permisiva y todos piensen que me gustan. Pero no es así. Lo que pasa es que nosotras las mujeres o al menos yo, sentimos que necesitamos ser halagadas y observadas, así las miradas sean coquetas y picaronas. Ahí es donde entra la cuestión social y el chisme. Si, el chisme. Cómo el que se venía formando entre mis compañeros, porque yo estaba de mucha compañía con otro compañero y yo insistía que era por los trabajos, pero eso se tornó molesto y francamente, ni volvimos hablar. Porque me aburrí, si algunos me lincharan, pero no tengo la culpa, en serio, por eso digo que yo dejo que las cosas pasen y no les pongo limite. Esta otra palabra, suele salir también en mi vida como un traicionera y mentirosa, pues solo la practico cuando me da la gana.
Si, esas miradas coquetas, confunden, y no nombraré a nadie, pero tal vez les coloque otro nombre, o sean parte de una metáfora. Hay varios, que es donde aparece el lío emocional, necesito poner límites en mi vida y a los demás, pero acepto sin que me juzguen, que hay actitudes que a uno le hacen sentir bien. Sí, la intimidad y otros momentos de soledad con ciertas personas son interesantes porque entran estas emociones locas y furtivas, que odio pero son muy apetecidas por el deseo. Tampoco hablo del sexo, no quiero llegar allá todavía, pero hay momentos que se desean personas en un espacio más íntimo. Si, hoy me pasó, con Pepito, sé que es guapo y que. Ahí moriría todo, pero no. Es una larga y precisa historia. Ni si quiera es aventura.
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